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¡ A esquiar!... ¡ A entrenar!...
Una vez más con la estación invernal llega la temporada de esquí.
Con esta práctica deportiva además de diversión y caras bronceadas, llegarán las terribles agujetas y los lamentos por haber dejado otro año más una preparación física de lado.
Este año estamos a tiempo de evitarlo si seguimos los programas de acondicionamiento físico, que hemos preparado para vosotros.
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¿Esquí alpino o esquí de fondo?
El alpino, el más tradicional, subimos en un remonte y bajamos la pendiente elegida, se diferencia del esquí de fondo en que es más intenso pero el esfuerzo es más corto.
En ambas especialidades la mayor parte de los grupos musculares de nuestro cuerpo entran en acción.
En el alpino es más importante el trabajo del tren inferior, pero en el de fondo, no tan exigente para las piernas, no descansa una sola parte de nuestra anatomía. El tren superior colabora de manera fundamental en un estilo en el que sin su ayuda casi no avanzaríamos.
Realiza estos ejercicios entre 3 y 4 días por semana y comienza con ellos al menos 5 semanas antes de subir a la nieve. La diferencia será clara: las agujetas casi ni las notarás, y además aprovecharás más tiempo esquiando en lugar de lamentarte.
Lo ideal sería que además añadieses a tu entrenamiento algo de ejercicio cardiovascular como nadar, correr, montar en bici o en un simulador de esquí que podrás encontrar en algunos gimnasios, entre 15 y 30 minutos al terminar los ejercicios del programa. |

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