(+34) 958 12 53 01 - 958 80 49 37 - 958 12 53 01 (Fax)
Su precedente histórico son los antiguos "raiders" o balseros que utilizaban los troncos de los árboles como medio de transporte, dejándose llevar río abajo, con la única propulsión de la corriente del agua.
Aparte de saber nadar, como en todos los deportes acuáticos, este deporte no requiere una especial preparación física, debiendo tener en cuenta las precauciones necesarias para realizar este tipo de actividades. Es preciso realizar un cursillo, que se suele impartir por el monitor poco antes de iniciar el descenso.
Además deberemos elegir trayectos adaptados a nuestro nivel. Pero lo más importante es mantener la calma en las situaciones difíciles, pensando que es un deporte de equipo y que la coordinación con los demás componentes del grupo es fundamental.
Técnica: Los ocupantes se sitúan en los laterales del raft o balsa neumática. El guía se sitúa normalmente en la parte trasera y dirige la embarcación coordinando el movimiento de los remeros. Se requiere un cierto conocimiento del río, manejo del remo para efectuar maniobras y seguir las normas de seguridad en caso de vuelco.
Material: Raft o embarcación de goma neumática, remo, casco, traje de neopreno y escarpines
DONDE PRACTICARLO
|
Existen varios lugares en España que permitan practicar rafting.
|
También en diversas zonas de Huesca, como el río Gállego o el Cinca o en la comarca del Sobrarbe (Huesca), los dos entornos más concurridos están ubicados en el río Cinca, entre Laspuña y Ainsa, y en el río Ara, entre Torla y Broto. Además, el alto Ebro en Cantabria y el río Miño en Galicia son también muy apropiados para poder practicarlo. |





